Dicen que “año nuevo vida nueva”… Pero no siempre tiene que ser así. Un nuevo año puede adquirir diferentes significados, tanto a nivel personal como profesional, para cada uno de nosotros.  Puede significar, efectivamente, cambio con, por ejemplo, el inicio de un nuevo proyecto, o puede que simplemente nos planteemos nuevos objetivos para mejorar o para mantenernos donde estamos (que no es tarea fácil).

Sea cual sea el significado que cada uno de vosotros le deis a este nuevo año, os planteamos 5 propósitos de nuestros coworkers que quizás podáis hacer vuestros este 2018.

  1. Pon foco: analiza los proyectos que has llevado a cabo durante el pasado año y céntrate en aquellos que más te han aportado tanto a nivel personal como profesional. Piensa que, cada vez más, se valora la especialización a nivel profesional. Ya sabes, el que mucho abarca poco aprieta.
  2. Delega: Sí, esta palabra tan bonita y que a muchos de los que tenemos proyectos propios nos cuesta tanto poner en práctica… porque ¿quién va a hacer ese trabajo que nos han pedido mejor que nosotros?  Y es que la palabra “delegar” se puede entender de diferentes maneras. Delegar en un equipo propio, entendiendo esto como trabajadores a cargo, o delegar a través del trabajo colaborativo, que nos permite compartir conocimientos y trabajar en proyectos de una mayor dimensión.
  3. Sé curioso: Abre tus ojos, está atento, explora nuevos caminos. La curiosidad sirve para ponernos nuevas metas y para que nuevas puertas se abran ante nosotros. Es un gran error creer que ya sabemos todo de un tema. La curiosidad nos ayuda a aprender prácticamente cualquier cosa y, a mayor conocimiento, nuevos retos y oportunidades se nos mostrarán.  La curiosidad es aquello que nos lleva a disfrutar descubriendo, aprendiendo y creciendo.
  4. Exprime tu tiempo: Aprovéchalo al máximo y organiza tu día. El día empieza cuando te levantas. Seguro que mientras desayunas se te ocurre esa idea o solución a la que ayer estuviste dándole vueltas, anótala para que no se te olvide. Si vas en tren o autobús, aprovecha este tiempo para revisar e-mails e incluso, si te es posible, para contestar algunos. Optimiza al máximo el tiempo de tus reuniones, ten claro el objetivo de cada una, asigna un tiempo máximo (entre 15 y 30 minutos) y prepara un guión para no desviarte. Antes de finalizar tu jornada no te vayas sin organizar tu agenda del día siguiente, lista tareas y priorízalas: aquí os dejamos un sistema que a nosotros nos ayuda bastante: “A qué debo atender primero“.
  5. Concilia: Busca el tan necesario equilibrio entre vida personal y profesional. Socializa, visita a tus amigos, pasa tiempo con tu familia, ve al teatro o al cine, escucha música,  lee, medita, haz deporte, viaja…

Estos son sólo 5 propósitos y existen tantos como personas. Pero, lo que sí tenemos claro es que, todos estos propósitos no sería posible llevarlos a cabo sin un requisito básico: amar lo que haces.